martes, 22 de diciembre de 2009
LA DICHA DE CREER... 2
sábado, 12 de diciembre de 2009
LA DICHA DE CREER
Por diversos motivos creemos en muchas cosas que no podemos comprobar inmediatamente.
Creemos, como enseñaba en la clase de catequesis, que el colectivo tal me llevará al destino que deseo.
Creemos lo que está escrito hace centurias, sobre la historia de los países, que, por cierto, muchos países latinoamericanos están celebrando el bicentenario de su independencia.
Creemos anécdotas relatadas por amigos o familiares, ya sean sobre nosotros mismos o sobre acontecimientos naturales o sobrenaturales.
En definitiva, muchas veces creemos sin saber la razón profunda que la fundamenta.
Muchas veces el creer es como un instinto
porque actuamos sin razonar mucho, casi como automáticamente.
En base a esta premisa, les paso a relatar una anécdota que contaba mi primo, de sus experiencias de campamento en el bosque o el descampado.
"Estábamos alrededor de la fogata -cuenta C (mi primo)- y las leñas producían muchas chispas que saltaban por todos lados. De repente vimos que un kururu (sapo) muy grande se acercó y empezó a comer las chispas. Todos los jóvenes nos quedamos de un palmo, pero el más experto nos dijo, el sapo cree que las chispas son mua (bichos de luz). Dedujimos que se comería una chispa y luego ya se iría, luego de quemarse la lengua..., pero no, el sapo siguió un rato tragándose chispas de la fogata..." (hasta aquí les relato la anécdota que es mucho más larga y escabrosa)
Yo me creí la posibilidad que el sapo se comiera las chispas de la fogata confundiéndolas con bichitos de luz. Tampoco nunca se me dio la oportunidad de comprobarlo como mi primo. Así que el 'conocimiento' quedó en mí como una anécdota... Hasta que la semana pasada vi lo siguiente
La instantánea es de National Geographic
Y la visualizarán mejor si clickean en el enlace que puse...
Aunque podría ser 'montada', la foto viene a confirmar la antigua anécdota de mi primo C. ¡Los sapos, o ranas como en este caso, tienden a tragarse objetos luminosos, en la creencia que son insectos sabrosos!
Y lo festivo navideño viene a cuento de que la rana se tragó el tradicional símbolo actual: las lucecitas en los árboles : )
Lo cual nos lleva a los pasajes litúrgicos
Isaías 7, 10-14.8,10
Salmo 67
Lucas 1, 39-48
Isaías 7,
10 Yavé se dirigió otra vez a Ajaz, por medio de Isaías, que le dijo:11 «Pide a Yavé, tu Dios, una señal, aunque sea en las profundidades del lugar oscuro o en las alturas del cielo.»
12 Respondió Ajaz: «No la pediré, porque no quiero poner a prueba a Yavé.»
13 Entonces Isaías dijo: «¡Oigan, herederos de David! ¿No les basta molestar a todos, que también quieren cansar a mi Dios?14 El Señor, pues, les dará esta señal: La joven está embarazada y da a luz un varón a quien le pone el nombre de Emmanuel, es decir: Dios-con-nosotros.
Is 8, 10 Tracen un plan: fracasará;Lucas 1,
39 Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. 40 Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41 Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo42 y exclamó en alta voz: «¡Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! 43 ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? 44 Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. 45 ¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!»
47 y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,
Se reúnen dos mujeres felices de lo que llevan en su seno, una, Isabel, es una anciana casi, estéril y madre del profeta Juan Bautista por la gracia de Dios; la otra, María, joven (es notable pero en las nuevas versiones ya no dice 'virgen') madre de Jesús, el Emanuel (Dios con nosotros), el Cristo; pero un Cristo en versión de voluntad de Dios, un Cristo hecho hombre, un Cristo hijo de mujer...
LA DICHA DE ESTAS MUJERES, MARÍA E ISABEL, se resume en un antiguo salmo o cántico, el de Ana, la madre del profeta Samuel; el cual, adaptado, es el actual Magníficat
Tal vez la exegesis de Lucas no haya ocurrido realmente, o en toda su extensión, o quizá ya es un recuerdo de María ya anciana; pues, hay que recordar que dentro de los sinópticos es el único que recupera la vida de Jesús desde su concepción.
Muchos 'marianos' dicen que María fue la primera cristiana, y yo agregaría que la segunda fue Isabel, visto desde Lucas.
María e Isabel, portan y reciben el Espíritu Santo, ya completo de la Trinidad, (Espíritu del Padre y Espíritu del Hijo)
María e Isabel, entregan a Dios, dichosas, lo único que poseían: su fe, su creer en las promesas de Dios, y lo proclaman con el cántico.
Debieron pasar muchas décadas hasta que estas mujeres comprobaran fehacientemente lo prometido por Dios, pero mientras tanto, eran dichosamente creyentes.
Creo que por estas fiestas he de visitar a mi primo C y llevarle una tarjeta navideña, con la prueba de su anécdota, que me la creí entonces y hoy la compruebo luego de décadas. Me imagino que se sentirá satisfecho, no solo por mi fe, sino por mi prestancia en buscar pruebas. Dicho sea de paso, su madre, mi tía, se llamaba Isabel. : )
sábado, 5 de diciembre de 2009
¡GRATUIDAD!
¡Totalmente gratis!
ya entraremos en sospechas,
en mediciones de los intangibles
o sea, de las consecuencias
no valorables monetariamente
de acceder a ciertos bienes 'de balde'
Yo no sabría decir si se puede especificar desde cuándo los bienes (tangibles como intangibles) son valorados monetariamente o con valor de intercambio (trueque)
Pero, les recomiendo leer:
Dinero, su historia
De la lectura del material recomendado, me asalta la 'sospecha' el último párrafo que empieza con: "Desde 1973..."
A ver si el lector sufre de la misma sospecha que yo...
"Desde 1973 hasta nuestros días, el dinero que hoy usamos tiene un valor que está en la creencia subjetiva de que será aceptado por los demás habitantes de un país, o zona económica, como forma de intercambio..."
Esa creencia subjetiva, es la que ha llevado al actual descalabro económico mundial, con la crisis de los 'dineros virtuales' con sus subjetivas creencias de la realidad tangible de lo virtual.
Hoy día, con los métodos facilitadores bancarios, el común no tiene acceso al papel moneda, sino sólo al 'plástico' y a los informes informatizados de dichos valores guardados en la entidades financieras.
Hace 25 años, cuando aún estudiaba en la Universidad, había una ley, que exigía que los sueldos a los empleados se pagaran en dinero efectivo (contante y sonante); hoy día, con suerte, los sueldos se cobran en plásticos de tarjetas de débito.
Imagínense, que hasta la asistencia social para los de extrema pobreza en Paraguay, implementado recientemente, se paga en plásticos de tarjetas de débito, el valor monetario (de creencia subjetiva) es de unos 35 euros o de 50 dólares (y creo que de una vez en el año), a entender por lo publicitado por los medios de comunicación.
Disculpen mi ironía, pero: ¡los pobres extremos tienen 'plástico', y yo no lo tengo... ¿qué soy?!
20 Después que el Señor les haya dado el pan del sufrimiento y el agua de la aflicción, él, que es su educador, ya no se ocultará más y ustedes verán al que les educa.21 Cuando tengan que tomar el camino ya sea a la derecha o a la izquierda, tus oídos oirán sus palabras resonar detrás de ti: «Este es el camino que deben seguir.» (Isaías 30)
Mateo 10,
7 A lo largo del camino proclamen: ¡El Reino de los Cielos está ahora cerca!
Aquel que recibió de Dios, la instrucción que cita Isaías, o incluso, los poderes de sanación que dio Cristo a sus discípulos, tiene que darlos, a su vez, sin 'contraprestaciones'
Pero TIENE QUE DARLOS
No es cuenstión que hayas recibido un don, y te 'engordes' con él, tienes que pasarlo, darlo gratuitamente.
Es la única forma en que la fe, y sobre todo la esperanza pueden seguir creciendo (de hecho, han seguido creciendo por ese principio de reproducción gratuita).
No ha sido por la institucionalización, o por la sacralización, no ha sido por la jerarquización de la Iglesia, ni por las donaciones de los ricos y/o de los Estados confesionales.
Nuestra confesión cristiana evangélica y católica, ha evolucionado gracias a todas las daciones gratuitas, de hombres y mujeres, durante dos milenios. Nada han tenido que ver los dogmas, los catecismos, los documentos papales, etc.
La fe sólo puede nacer de un don, una gracia, ¡gratis!
No es como un estudio de medicina o, si se quiere, de sacerdote, en que alguien (el Estado, el obispado, el interesado) paga por adquirir ciertos conocimientos formales.
Cuando de fe y esperanza cristianas se trata (de Evangelio, Buena Nueva, Reino de Dios), sólo se puede recibir y dar de balde
De nada servirán las cadenas de oración cibernéticas, los pomposos actos sacramentales, las estampitas con velas, los diezmos de los evangélicos, los CD de gospel comprados, o las reliquias que se proveen en las carpas de los evangélicos, o los programas de radio y televisión.
Ahora bien, si bien es gratuito, no quiere decir que estamos obligados a aceptarlo...
¡¿Cuántos han recibido gratuitamente la fe, pero un día decidieron dudar o rechazarla?!
Estamos en tiempo de renovarla o rechazarla de nuevo...
sábado, 28 de noviembre de 2009
SOBREVINIENDO


viernes, 13 de noviembre de 2009
CELEBRANDO


sábado, 7 de noviembre de 2009
LA DIGNIDAD DE LA CONFIANZA

Ambos relatos vienen a cuento de los pasajes evangélicos para el día sábado 7 de noviembre:
10 El que ha sido digno de confianza en cosas sin importancia, será digno de confianza también en las importantes; y el que no ha sido honrado en las cosas mínimas, tampoco será honrado en las cosas importantes.
11 Por lo tanto, si ustedes no han sido dignos de confianza en manejar el sucio dinero, ¿quién les va a confiar los bienes verdaderos? 12 Y si no se han mostrado dignos de confianza con cosas ajenas, ¿quién les confiará los bienes que son realmente nuestros?
En el caso del joven que donó a TELETÓN, ¿Quién creen que manejó bien el sucio dinero?: ¿el hermano bocón y figureti o el hermano generoso?... A mi criterio actuaron bien finalmente ambos, pues preservaron ‘los Bienes Verdaderos’ (la fraternidad)
CEN$URADO!
Entonces, la utilización del dinero, o su equivalente (el trabajo no rentado de otro/a) si sirve para un bien superior, es dignificante; y si no, se vuelve una deshonra…
Muy difícil discernimiento en estos tiempos del capitalismo y el consumismo salvajes
Aprovecho la oportunidad para agradecer la honra de los viejos y nuevos ‘seguidores’ de mi blog ¡muchas gracias!
Amen
El colage esta confeccionado con fotos de la net, de google imagenesDe algun modo se me desconfiguro el teclado de la redaccion de entradas y al pasarlo de word aqui hay errores en el tamaño y otros que espero sepan disculparme... y si fuera obra de spam, que Dios les pague en su misma moneda
sábado, 31 de octubre de 2009
UN RELATO DE BRUJITAS

Hoy es mi día: día de Brujas
La mayoría de los que me conocen saben que tienen que 'felicitarme' en este día del año. No lo hacen el día de las madres, o incluso por navidad o año nuevo, o el día de mi cumpleaños… pero en día de brujas sí o sí.
Resulta que cuando tenía entre ocho o nueve años, con un grupo de amiguitas de siempre (de más chiquitas aún), decidimos realizar una actividad social integradora (supongo que así le llamarían ahora los pedagogos); pero fue por iniciativa propia de nosotras nomás.
Eso sí, recuerdo que aparentemente estaba de moda, en aquellos años del siglo pasado ( 1.967-'71), el tema de reglamentaciones o cosas por el estilo, supongo que por la constituyente, y había gran debate nacional sobre el tema. Otra inspiración, supongo, que fue algún resurgimiento (como cada tanto ocurre) del debate sobre la masonería y las sectas o agrupaciones secretas. Una tercera inspiración eran, la 'Pequeña Lulú', y aparentemente un dibujito animado de la 'La bruja Maruja' que pasaban por el único canal que existía entonces (personalmente no recuerdo el dibujito aquel).
Nada tenía que ver el 31 de octubre con la ‘asociación’ o club. Eso lo he agregado yo, por fuerza de costumbres foráneas.
El hecho es que mis amigas Marité, Miriam, Mónica, Kiki y yo (todas con la misma edad, 'más o menos meses'); decidimos fundar un club secreto y exclusivo sólo para nosotras.
Lo del local, se arregló fácil: el viejo gallinero de gallinas blancas, desocupado ya por varios años (por disposiciones municipales). Tenía techo de tejas, piso de ladrillo, conservaba aún las traviesas que eran el dormitorio de las aves y los nichos de mampostería de los nidos, además de un amplio alambrado de malla de alambre por todo el derredor. Formando todo en su conjunto unas dimensiones de 5 por
Limpiamos el local, en la medida de nuestras posibilidades, de los excrementos gallináceos, casi fosilizados, del piso; de yuyos y telas de araña, que habían por doquier… respetamos con profundo sigilo y devoción, un nidito de picaflor o colibrí que estaba colgado de un hilillo o ramilla reseca enroscada en la viga del techo. Cuando mi mamá se quiso meter a ayudar, no la dejamos, y gritaba desde fuera del lindero: ¡tengan cuidado con el ñandú cavajú (araña 'pollito')!
Después vino el debate del nombre del club, cuando decidimos que se llamaría el 'club de las brujas Marujas' (ma rujas = más brujas); Kiki decidió borrarse del grupo, alegando que no quería pertenecer a un clubsucho con ese nombre tan estrambótico. Creo, que en realidad, le tocó muy cerca del orgullo, pues era la más parecida, física y emocionalmente, al personaje del dibujito animado citado. Con la primera baja, el club siguió su concreción e institucionalización.
Los objetivos eran bien claros: un espacio propio de las amigas, un lugar donde otros no podían entrar (hubo una excepción), conversábamos y jugábamos sin que nos escucharan o controlaran, pero seguras. En ese lugar podíamos hacer comidas de 'verdad', y lo muñimos de los enseres necesarios: cacerolas viejas, vasos, platos cubiertos, sillitas de madera, el infaltable pirí y la hamaca. No faltaban un mazo de ajadas barajas, o las canicas o cocos, o incluso 'balitas' de vidrio y yoyós, algún que otro librito de cuentos, muchas revistas de tiras cómicas, etc. También solíamos contar con algún lampiu o lámpara de querosén y una linterna, pues el gallinero no contaba con luz eléctrica, y a veces nos reuníamos por la noche (máximo hasta las 10:00); nunca logramos convencer a nuestros padres para pasar una noche completa, tipo camping o el moderno 'pijama party'.
De brujerías, nada, excepto quizá alguna instrucción de las más hábiles en el lenguaje, para responder soezmente a alguna compañera de escuela pesada o burlona. Ridiculizando un poco los defectos de algunos de nuestros prójimos. Algún chismecillo de 'chicas' aquí y acullá. De pócimas, encantamientos, maldiciones, payé, nada de nada. Alguna fogata nocturna para preparar un asadito, sí; pero con danzas rituales en lunas llenas o nuevas, nada.
Redactamos unos estatutos, con las reglas de convivencia, las jefaturas (que, supuestamente eran rotativas obligatorias), e hicimos las salvedades de participación o excepciones. Por allí cayó Francis, uno de los amiguitos de la misma edad, que fue exceptuado de la exclusión, porque las chicas nos dábamos cuenta que necesitábamos manos varoniles para ciertas tareas, como carpir los yuyos que, crecían con rapidez asombrosa; también había otras tareas pesadas… y ahí estaba nuestro complaciente amiguito que con gusto aceptó ser parte del club aunque sea en calidad de poco más que esclavo.
Con el correr de un par de años, quizá menos, el club dejó de funcionar como tal y según el reglamento; pero las miembros seguíamos llamándonos unas a otras de Maru o Maruja (¡Hola Maru!, Chau Maru, ¡¿che, Maru…?!, etc.) por varios años y hasta bien entrada la adolescencia y aunque casi no compartíamos tiempo juntas. Nos daba un aire de misterio y esnobismo que todas apreciábamos, y más aún, si había cerca algún ocasional oyente de tales conversaciones en clave. Fue también en el club de brujas que aprendí a hablar en 'papeo' o jeringonza.
El reglamento del club, fue mi primera obra de composición real y libre, aunque compartida y debatida previamente. El único que realmente lo supo apreciar, fue mi cuñado, que entonces era aún novio de mi hermana y era líder contrera de la universidad. Los demás miembros de la familia sólo se burlaban de nuestra ocurrencia o se hacían los desentendidos, porque supuestamente el reglamento era secreto.
En fin esa es la 'historia' del origen de mi denominación brujeril. Pero existen otros coadyuvantes que reforzaron en mí la identidad de bruja a través de los años: mi mamá se llamaba Ada y le puse a mi hija el nombre de un ángel; si bien en aquella época juraba ponerle el nombre de Sandra… ¿quizá por Casandra? Y hoy, en mi jardín crecen tréboles de cuatro hojas. Un muy buen menjunje de misterio y fantasía y hasta de espanto…
¡Nada mejor para una infancia recreable con agrado y satisfacción!
Para los desmemoriados, aceptaré salutaciones sin sentirme defraudada hasta el día de todos los muertos.
Salud y amen.
Maruja
El colaje es para que se den idea del 'tipo de bruja' que era yo... Y se saquen esos estereotipos tan perjudiciales para nosotras: LAS BRUJAS AGREMIADAS..., que les deseamos ¡Buen día de brujas! Mientras leen esto estoy preparando mi meditación de las lecturas bíblicas de hoy...